Monday, November 16, 2009

The Nevari Butchers - Shatter All Organized Activities (Hanson Records, HN215, 2009)

The Nevari Butchers es el proyecto que Aaron Dilloway formó durante su estancia en Nepal por allá de 2005 con quien él mismo llamara "mi único amigo interesado en el ruido." Este proyecto , obviamente sin la adición de Ram Maharjan, ha tenido apenas actividad muy esporádica, tanto de manera discográfica, como en directo, habiendo sobresalido su presentación en el No Fun de 2008 con Hans Buetow y Greh Holger como parte de la alineación. Su actual encarnación presenta, igualmente, una alineación sobresaliente, con Wyatt Howland de los demenciales Skin Graft y Mick Travis emergiendo en apoyo de Dilloway.
En "Shatter All Organized Activities," su nueva cinta en Hanson Records, The Nevari Butchers se sostienen donde Dilloway abandonó un tanto la brutalidad (mientras comenzaba a trabajar en esferas relativamente más cercanas al arte sonoro). El comienzo del primer corte se siente así; corrosivo, industrial en pleno, inyectado de una rítmica maquinera pesada y recalcitrante. Pero claro, esto es apenas el principio; toda evolución en este orbe sónico debe tender hacia la descomposición. Las frecuencias que conducen al final de la cinta están tan torcidas entre sí y presentan formas que han visto tales mutaciones que luchan por hacerse presentes al grado que se bloquean unas a otras. Hacia el final todo vibra entre herrumbre, silencios, síncopes y distorsión extrema.
La segunda cara nuevamente se forja a partir de un ritmo maquinero, mecánico, constante como un engranaje. El movimiento de éste, cada vez más distorsionado, oblitera los lentos espasmos de electrónica que el trío ejecuta. Los conductos van cerrándose hacia un caos cada vez más descompuesto. La rítmica se convierte en un resuello. A punto de finalizar, regulando la distorsión, Dilloway cínicamente permite ver sus herramientas al descubierto; el loop de una voz femenina, girando interminablemente, dando díametro al eje sobre el cual el motórico ritmo gira.
Pesado, descompuesto, hipnótico, el sonido de The Nevari Butchers recaptura la violencia que caracterizaba el sonido de Dilloway de una forma espontánea. La adición del salvaje Howland sólo hace de este proyecto uno cada vez más tóxico y genial. Brutal. Ya hace falta un documento definitivo, en larga duración de este proyecto. (S.S.)

Sunday, November 15, 2009


Andrew Chalk - Goldfall (Faraway Press, FP 06, 2006)

La carrera de Andrew Chalk comienza en 1985 con el legendario proyecto de culto Ferial Confine. Aún desde estos primigenios momentos, Chalk consiguió sentar bases con sus emblemáticas representaciones de temas ambientales, las cuales se caracterizarían por la tangibilidad de su sonido, asì como por su riqueza elemental. Durante los 24 años que se ha extendido su carrera, este músico ha tomado un papel central en la escena subterránea gracias a sus consitentemente afortunados proyectos y a la calidad y al alcance de sus colaboraciones con figuras icónicas del submundo sonoro como Organum, The New Blockaders y Vortex Campaign, así como por sus constantes apariciones como parte formal de los grupos Mirror y Ora.
Curiosamente, no es sino hasta la década presente que la carrera de Chalk ha vivido algunos de sus momentos más prolíficos, constituyendo, durante la primera mitad de ésta, la fascinante discografía de Mirror junto a Christoph Heeman y Andreas Martin, para posteriormente, con la disolución de este grupo, construir una enigmática serie de grabaciones solistas, cuya mayoría, han aparecido en su propia disquera, Faraway Press, la cual se ha dedicado exclusivamente a producir sus propios trabajos, o bien los de su colaboradora Vikki Jackman (quien por cierto ya ha producido un par de trabajos que realmente vale la pena explorar).
Precisamente con Jackman, Chalk graba "Goldfall," un bellísimo delirio sonoro dividido en dos partes sin título. Tomando forma a partir de la potencia que brinda la persistencia -valdría la pena recordar el "Thursday Afternoon" de Eno como referencia, Chalk consigue crear en estos dos cortes un trabajo de características oníricas y visuales que a través de su paso, terso y delicado, convierte al tiempo en ambrosía y a las imágenes en momentos.
El movimiento del primer corte es minucioso; cuidando cada uno de los pasos que da el circular flujo tonal, Chalk y Jackman permiten que la magia se realice en esos instantes contemplativos que siguen al lapso entre una y otra nota. Los delicados brotes de reverberación y sustain que cobran forma, emergen como sombras que guardan cada una de los difusas figuras que las pinceladas sónicas perfilan hacia la desintegración. Conforme el movimiento se intensifica, una cada vez más sostenida cadencia merma un poco el aura de embeleso. Pero la cuidadosa e instintiva secuencia provee de un balance que, permitiendo la cercanía y la lejanía alternativamente, retrae, embarga, nubla y desintegra sin cuártel cualquier traza de obviedad.
El segundo corte muestra la reversa de este tema, volviendo a contar la historia que había contado el primer tema, pero haciendo que el efecto le dé una suspensión aún más fantasmal a cada delicado movimiento. Cada vez más flujo hacia una cada vez más perfecta inmanencia.
En "Goldfall" no hay nada que entender. No hay nada que contextualizar. Sólo existen en sus doradas cascadas de sonido susurros de lejanía nostálgica, de riqueza imaginativa, de sueños.
Editado originalmente por la misma Faraway Press en formato de lp limitado a 300 copias, la presente edición de "Goldfall," en cd, viene acompañada de un inserto autografiado por Jackman y Chalk y con una cubierta tipo mini-lp de factura casera. (S.S.)

Saturday, November 14, 2009


The Haters - The Haters, In the Shade of Fire (Hanson Records, HN206. 2009)

"Caigo en pedazos cada vez que escucho el sonido de cristal rompiéndose. El sonido del fuego calienta mi corazón. Me siento profundamente conmovido cada vez que escucho un choque de autos."

Éstas son algunas de las palabras que acompañan la re-edición del clásico primer lp de The Haters, "The Haters, In the Shade of Fire," puesto a la venta este año por Hanson Records. Quien aún no lo sepa, probablemente se sorprenderá al saber que G. X. Jupitter Larsen, además de ser uno de los noiseros contemporáneos más constantemente fascinantes, es también un gran artista visual, videoasta, performancero, además de un escritor más que competente. Una de las carácteristicas de trabajos como éste o "Death Defying Sickness" -por mencionar alguno- es la búsqueda por un equilibrio que dé sentido a su trabajo con respecto al ideario fantástico que conjuga con sus palabras. "El machacante, vibrante murmullo de la entropía me es agradablemente intoxicante. El ruido es placentero. El caos es reconfortante." escribe Larsen, y con la atemorizante reunión de sonidos que concatena en "The Haters, In the Shade of Fire," parece estar representado, con exactitud, este sentir.
Cada uno de los cortes de este trabajo toma por origen sonidos de maquinaria, fuego, colisiones y explosiones entre otros muchos ruidos, algunos imposibles de distinguir. Jupitter convierte cada uno de estos funestos símbolos auditivos en una masa de ruido de un sentir orgánico ineludible y de una cualidad formal cerrada. "Gsalm," en su convulsivo y repetitivo andar, reúne el poder del sonido de disparos convertidos en grisáceas percusiones que se ven intervenidos por la musicalidad de la repetición del sonido de un vidrio estrellándose. "Explosions 3," como lo indica su nombre, es un tema formulado exclusivamente a partir del reciclaje de sonidos de explosiones. Siendo las detonaciones el único remanente de una rítmica definida. "Bebas" y "Thuch" parten del empleo de sonidos metálicos vueltos laberintos de golpes, de mecanismos en funcionamiento, en una ausencia casi absoluta de musicalidad: ruido industrial como jamás pudieron hacerlo los propios industriales.
En buena medida, "The Haters, In the Shade of Fire" puede entenderse como una suerte de ideario primigenio de la carrera ruidística de Jupitter Larsen. Esta colección documenta con precisión su reorganización de los remanentes de sonido desprendidos del contexto de la modernidad y reinsertados a una dinámica creativa que, sin compromisos y con un gran carácter imaginativo, busca extrañarse de las obviedades de la musicalidad, centrándose en la potenciación del sonido crudo y portentoso. (S.S.)

Víctor Morales - Overexcited (Baalte, s/n, 2009)

Víctor Morales en "Overexcited," echa mano de la abusiva edición que caracteriza al plunderphonics para crear un trabajo que toma por base la descomposición y la fractura de otros trabajos sonoros. Recogiendo fragmentos de canciones de corte primordialmente comercial (disco, house, salsa) y discursos de presentadores de radio en diversos idiomas, Víctor realinea, descompone, fracciona y soprepone cada uno de estos diminutos elementos en combinaciones dictadas por una lógica efímera y mutante, configurando un sistema donde el absurdo y la referencialidad son los elementos principales.
En sus ediciones, Morales libera la radicalidad de su antidiscurso mediante el empleo de herramientas de edición, tales como constantes paneos que brotan casi aleatoriamente por cada posición posible, así como reversas y cambios de tono que buscan despojar a -o quizás hacer burla de- la parte disecada aún más con respecto a su degradada identidad.
En total, "Overexcited" contiene ocho cortes, los cuales corren como uno solo y cuya duración apenas se extiende sobre los diez minutos, lo cual realmente es suficiente para la licuadora cerebral que conjugan sus frenéticas manipulaciones. Editado por la joven disquera española Baalte con arte perfectamente complementario. (S.S.)

Friday, November 06, 2009


Klinikal Skum - Chosen Powerless (Expectorant Recordings, EXP005, 2009)

Klinikal Skum es el proyecto "autoterapeútico" de Ryan Oppermann, mejor conocido por su trabajo como Redrot. Lo más inmediatamente notorio de "Chosen Powerless," su más reciente trabajo, es su casi total alejamiento del power electronics, optando, en vez de ello, por un sonido orgánico muy completo y pesado, pero, sobre todo, sumamente minimal. Las cinco escenas, descritas por el mismo Oppermann como "five succesful autotherapeutic sessions," evocan un letargo sensorial, una caústica inmersión a los abismos del horror sónico, donde los sentidos yacen adormecidos por la ciega, absorta linealidad de los espesos drones.
"Adherence to Psychosis," por ejemplo, es una perturbadora secuencia de imágenes industriales, donde una obliterante secuencia de sintetizadores va conduciendo sección tras sección de polvo en forma de ruido, drones y vibrantes descargas de síntesis. "Do Not Forget" es una caída en picada en una densa niebla sónica, donde los drones permanecen inamovibles en su tensa inmanencia, lo mismo contemplativos que aterradores.
Cada uno de los temas es sostenido por el marco conceptual que ofrecen unas cuantas palabras respecto a alguna característica de la esquizofrenia. Éstas son posicionadas como introducción a cada uno de los cortes, siendo más o menos una alusión sonora directa al empleo de vocales del primer SPK, con su retórica fría y clínica incorporándose al caudal de la ponzoña sonora. Un gran documento del sonido industrial, poderoso y enérgico, que logra posicionar todo su peso en una inmanencia enferma y paróxica sin debilitar su fuerza en lo más mínimo. (S.S.)

Saturday, September 26, 2009

Screwtape – Fist of the Sun (Solar Anus, Solar Anus 1, 2009)

La primordial fuente de inspiración de Andrew McIntosh parece ser el sol, aunque no desde una perspectiva de declarada admiración. Las inclemencias del astro sobre las tierras australianas en tiempos recientes parecen nutrir el trabajo de McIntosh como Screwtape a un grado absoluto. “Fist of the Sun” es una cinta lenta y vibrante repleta de representaciones sonoras de la abrasión y el disgusto ante el calor más extremo. Los cinco temas que componen este trabajo están dedicados precisamente a la ola de calor que azotó algunas regiones de Melbourne a principios de este año, según hace notar McIntosh, la más cruenta y elongada ola de calor desde los años treintas.
Los sonidos son así: secos, circundantes pero con un sentido de dinámica aletargada, angustiosa, agonizante. “Oppressive Night II” es así de árida y consistente, sin mediación alguna, sonidos estertóreos, maquineros. “Fourty Plus” y “The Encroaching Heat” son abrasión y muerte lenta, el ruido borboteante de pieles henchidas bajo la violencia del astro padre.
De composición relativamente austera, los sonidos que se registran en “Fist of the Sun” están basados en el empleo compulsivo de sintetizadores y procesadores. Las dinámicas son lo de menos; aquí lo que más cuenta es el aterrador despliegue de infexibles formas que se sostienen implacables a discreción. (S.S.)
v/a - Pardon Me for Barging in Like This... : M Squared Rare Recordings 1979-1983 (Vinyl On Demand, VOD62, 2009)

Con la caja dedicada a la disquera australiana M Squared, Vinyl On Demand prosigue con su incesante búsqueda de la quintaesencia de la nostalgia audiofila. Esta ridículamente lujosa caja, como ya es costumbre, contradice en buena medida el inicial presupuesto de simplicidad de las más de bandas reunidas, como si se tratara de formalizarlas en una suerte de canon de la esotérica sónica.
"Pardon Me for Barging in Like This" está compuesta por cinco lps, de los cuales los primeros cuatro son correspondientes respectivamente a Scattered Order, Patrick Gibson/The Systematics, The Makers of the Dead Travel Fast y A Cloakroom Assembly. El quinto lp, titulado "Selection: Your Company's Logo Here," se trata de un compilado que incluye cortes no publicados y rarezas de estos, ya de por sí raros, conjuntos australianos. Además de los ya mencionados combos y artistas, pueden encontrarse cortes de Prod, East End Butchers, Shane Fahey y varios proyectos más relativos al prolífico Patrick Gibson. Asimismo, se incluye un enorme booklet de 12 pulgadas y 16 páginas, el cual contiene arte orginal de banda y disquera, fotos, flyers y notas por y acerca de la mayoría de los protagonistas de esta historia. La versión para suscriptores incluye además una playera y "What We Did in the Evenings,"un 10" que recoge el inédito set en directo que The Systematics ofrecieron abriendo para The Cure en 1981 en Sídney.
De modo similar a lo hecho por la Vinyl On Demand con "The Insane Box," la cual reúne una selección de actos relativos a la disquera Insane, "Pardon Me for Barging in Like This" recoge un muestreo de la significación que la disquera M-Squared Recordings, fundada por John Blades en 1980, tuvo como vehículo de una sección significativa del underground australiano. La música contenida aquí, irónicamente siendo apenas una muestra limitada con todo y sus 5 lps, puede ofrecer una vaga, aunque sumamente afortunada, idea de la profundidad y diversidad de la escena de un país que vio nacer a SPK, Birthday Party, Foetus y Severed Heads entre otros.
¿Qué atracciones pueden guardar para el experimentado escucha contemporáneo estos atisbos a una compulsiva nostalgia ajena? Para empezar, está el hecho de que la música contenida en “Rare Recordings” fue concebida en una época tanto menos imbuída en el cinismo; un momento en el cual la creación musical independiente podía devanear entre quedarse en la esfera de la composición pop o la de la experimentación y el avantgarde. Por ello mismo, a mis oídos, la genuina y hasta relativamente ingenua música de estas bandas es tan impactante; cortes como “Hydrobes” de Patrick Gibson & The Systematics, o “Jacinto” de The Makers of the Dead Travel Fast resuenan con todo su poderío diversificante como algo ausente de la noción del tiempo, algo que ha escapado a las garras de lo efímero; resuenan a un amor por la creación artística que no conoce límites y que puede darse el lujo de llegar lejos sin caer en espejismos de radicalidad.
Por otra parte, está el hecho de que la nutrida colección de sonidos encapsulada en esta caja es absurdamente contrastante, no sólo entre las distintas agrupaciones, en algunos casos incluso en el registro de una misma banda. “Tsk! Not Another Bloody World!” de Patrick Gibson & The Systematics, por ejemplo, varía entre uno y otro corte, del bordeo con lo progresivo de “5/4 Fisted Tales of the Holy Trinity,” hasta el empleo de sampleos dirigidos hacia la épica cuasi-dadaísta de “The Master Plan Ain’t Worth It,” bien pudiendo rivalizar en cualidades con algunas grabaciones ochenteras de Nurse With Wound. Los cortes de The Makers of the Dead Travel Fast a veces suenan tan poderosos como si se trataran de las inflexiones de una banda punk, pero salpicada de la visión creativa de Tuxedo Moon (como en los casos de “Vexing Questions,” “Broken Down Mission” por ejemplo, o “Everyone a Winner” con luces de cabaret incluídas), otras como una banda de línea absolutamente experimental, removida de cualquier noción regular de melodía o buen gusto (“Sea Heads 1” y “Sea Heads 2” son claros ejemplos). A Cloakroom Assembly, a pesar de las atmósferas oscuras y los arreglos en bajo de los que por momentos se deja acompañar, no puede encubrir la naturaleza fría de minimal synth que permea por cada uno de los secos compases de su fórmula en cortes como “Drolling Rolling” o “Tom Salted.” Y por esa inicial impresión de austeridad instrumental es que cortes tan logrados como los ensoñados y elípticos“Retreat 1.11” o “Last Tuesday Night” no puedan menos que sorprender, o incluso embelesar.
El problema para el coleccionista radical será siempre el mismo: Vinyl On Demand difícilmente ofrece grabaciones completas. En el caso de “Rare Recordings,” como su propio nombre lo subraya, no se trata más que de la reunión de materiales de archivo abandonados hace mucho. Probablemente de otro modo, mucho de este material no hubiera visto la luz nunca de nuevo. En general, esto es suficiente valía para mí; no todos los días se encuentra uno con música tan propositiva cuya relevancia supere la del anaquel de los clásicos, exigiendo constante atención y cercanía gracias simplemente a su pasmosa calidad. (S.S.)

Tuesday, September 22, 2009


Sewer Election - Kassettmusik (iDEAL recordings, ideal058, 2008)

Desde mi muy personal punto de vista, una de las pocas -se pueden contar con una mano- bandas de harsh noise de la actualidad que realmente está a la altura de sus predecesoras es la sueca Sewer Election, operada por el prolífico Dan Johansson. Sin embargo, del mismo modo que sus antecesores más logrados en algún u otro momento, Sewer Election ha ido evidenciando que tiene problemas centrándose en un campo sonoro tan estrecho; a últimas fechas, se le ha podido escuchar introduciendo elementos menos estridentes en su anteriormente perfectamente delimitado campo sonoro.
Esto parece haber minado un tanto su reputación -tan difícil de sostener en el epicentro del radicalismo que es el harsh noise. Esto es evidente al escuchar comentarios acerca de su nuevo larga duración, el cd "Kassetmusik" para iDEAL Recordings. Este trabajo contiene un sólo tema que, bordeando en los 42 minutos, encuentra sus cimientos en el minucioso seguimiento de loops y que, así, marca un giro total en la dinámica de Sewer Election. Los circuitos establecidos son ariscos, cubiertos de herrumbre sónica, faltos de brillo. Sus puntos de corte no están atenuados de ningún modo; cada órbita es un "click" inescapable, como de un disco rayado o como de una máquina oxidada.
Tras el comienzo, que repulsivamente recoge las arcadas de un hombre, Sewer Election se encarga de deshumanizar de una forma radical el ambiente. Hacia los 25 minutos parece ser que ha sido maquinaria la que ha tomado el control del audio, volcándose por una parte a producir sonidos instrínsecamente atonales -inténsamente graves y físicos- y por otra a recurrir a las incidencias de un paisaje sonoro árido cuyo único alivio llegan a ser ocasionales zumbidos.
Pero, realmente no hay mucho de que preocuparse, Sewer Election aquí no incurre en las fallas tan comúnes de los electroacústicos, estilizando algo que debería ser áspero; "Kassettmusik" es un trabajo feo, desagradable e incómodo. Durante el total de su duración, aún intentando evitar ponerle atención, hay algo tan oscuro, tan adverso en la naturaleza de sus sonidos, que es difícil no voltear con desagrado a preguntarse qué son todos esos malditos ruidos, esas frecuencias bajas que se cuelan por tu columna y te hacen añicos los vervios. Una visión muy interesante del ruido, una que recurre a patrones no tan bien instaurados y que intenta generar y explorar territorios supra-acústicos que son igualmente radicales aunque mucho menos explorados. A escucharse fuerte. (S.S.)
Crank Sturgeon/Sterile Garden (Zuiveringliederen, RzQ ufE, 2009)

Crank Sturgeon representa uno de los aspectos menos conocidos del noise; desde 1992, el proyecto de Matt Anderson sigue un camino parecido al de ruidistas como Tarantism, haciendo empleo del ruido como un pastiche acústico continuo y autosuficiente. Sus creaciones ruidísticas son sorprendentemente intrincadas. Éstas generalmente se componen de múltiples series de sonidos corriendo disparadas mientras van alternándose entre paneos e intermitentes intromisiones. Asimismo, casi todos los sonidos se advierten producidos en directo por el mismo tipo de herramientas: micrófonos de contacto, latas, feedback, piezas de metal y ocasionales vocales. El proceso implica la concatenación y un seguimiento instintivo, frenético.
La lógica sonora de Crank Sturgeon opera como una serie de aparentemente erráticas yuxtaposiciones acústicas, casi todas originadas por estas muestras sonoras. En "CRaNk For PRATT - PaRt WoN" hay un buen testimonio de este quehacer artístico, lleno de vitalidad y fuerza, gracias al cual Anderson consigue llevar sus visiones de dadaísmo aural hasta sus extremos más delirantes. Noise que podrían gustar tanto a los seguidores de Irr. App. (Ext.) como a los asiduos a Macronympha.
Por su parte, Sterile Garden, alias de Jacob Deraadt, ofrece sus propias visiones disruptoras de lógicas convencionales. Su base sónica, proveniente de sampleos, forma un torcido y discontinuo trazo que se ve interrumpido por cortes y concatenaciones poco convencionales. Los sampleos que Deraadt introduce mediante el correr de cintas son modificados físicamente por la manipulación de cassettes, como denotan los chirriantes gemidos de las cintas avanzando y siendo abruptamente detenidas. El cuadro producido es uno en que múltiples universos de sonido se reúnen bajo la misma rúbrica de segmentos entrecortados y despojados de su primera identidad, sofocados por una inmersión en una colectividad anónima y obliterante. Este corte es mucho más cercano a la experimentación pura que al noise o alguna forma claramente delineada, por lo mismo, dista mucho de ser perfecta, pero sí logra en buena manera hacer revivir ese elemento transgresor que recientemente parece estar tan durmiente. (S.S.)

Friday, August 21, 2009




Dave Phillips - Frogs Rain (Scrotum Records, Hode 149, 2009)

Dave Phillips es parte de Schimpfluch-Gruppe, un colectivo que habita algunas de las regiones más oscuras del underground y que, en las más de las veces, toma su materia prima sónica de sonidos producidos por acústica directa, usualmente relativa al abuso físico de su propio cuerpo. Sin embargo, aquel lado de su trabajo, no es el único; Phillips además se ha visto involucrado en tiempos recientes en el costantemente ignorado campo de las grabaciones de campo, como en el caso de "Frogs Rain" cdr doble para la alemana Scrotum Records.
En "Frogs Rain," Phillips emplea sonidos tomados de parajes como Tailandia, Vietnam y Suiza y los une, ensamblándolos y generando a partir de sus propiedades naturales eventuales concatenaciones. Ambas grabaciones están diseñadas como un ejercicio en cuadrofonía, en el cual cada uno de los discos corre como complemento al anterior ejecutando imágenes sonoras totalmente independientes aunque complementarias.
La obviedad del título bordea en lo sardónico; un disco reúne grabaciones de lluvias y el otro sonidos emitidos por ranas. Extrañamente y sorprendentemente, de manera similar a lo presentado por Christian Galarreta en su conferencia acerca del reciclaje sonoro en el Circuito Electrovisiones, los sonidos producidos por los batracios demuestran poseer cualidades sonoras sumamente extensas. Aunándole a ello la paulatina y delicada manipulación de Phillips, el conjunto produce un trance ambigüo, atrapado entre la realidad que se busca representar en pleno mediante la grabación de campo y su inminente deformación, provocada por el ensamblaje y la constante sobreposición.
A la larga, "Frogs Rain" reproduce un universo que adquiere dimensiones casi tangibles. Más allá de la posibilidad meramente documentalista, este trabajo ofrece una excelente muestra de la potencialización del sonido puro. Toda una experiencia. (S.S.)